domingo, 17 de noviembre de 2013

Hoy hablamos de… matrimonio

Estos últimos días no hago más que oír a la gente hablar sobre el matrimonio en general. Y lo cierto es que, después de escuchar con atención, me he dado cuenta que la mayoría están bastante confundidos. Entiendo que la mayoría confunda conceptos y piensen que las leyes funcionan de otra forma muy distinta a la que en realidad hacen, porque la mayoría habla por experiencias de terceros, conocen sólo lo que les quieren contar o lo que se mal-informa en la televisión o la radio. El caso es que, tanta confusión me ha inspirado para escribir unas notas relativas al matrimonio y todo lo que gira en torno a él.

Una de las confusiones más comunes es la relativa a la forma del matrimonio. Cuando alguien se casa se le suele preguntar: "¿Y os casáis por lo civil o por la Iglesia?". Mucha gente cree que escoger por una u otra opción significa escoger entre un tipo de matrimonio y otro. Lo primero que debe aclararse es que el MATRIMONIO en nuestro país es ÚNICO, es decir, solo hay un tipo jurídico de matrimonio. Cosa distinta es la forma de celebración que cada pareja escoja, que puede ser forma ordinaria o forma religiosa. La ordinaria es el comúnmente conocido como "matrimonio por lo civil", y que puede celebrarse en el ayuntamiento, en el juzgado o si tienes suerte, en otro lugar. Las formas religiosas dependerán según la confesión de los contrayentes, pero en España la mayoría de matrimonios religiosos son canónicos, celebrados en la Iglesia, parroquia, catedral, ermita, etc., y oficiados por sacerdote.

La consecuencia directa del hecho de que el matrimonio sea único es que los trámites que se realizan con anterioridad a la celebración de la ceremonia son comunes a todas las parejas que deseen casarse, con independencia de la forma de celebración. También son comunes los requisitos que deben reunir los contrayentes para poder realizar el acto del matrimonio (relativos a la capacidad, consentimiento y forma). Igualmente son comunes los efectos que produce el matrimonio, así como los efectos y forma de disolución del mismo.

Cosa distinta es que, cara a la institución religiosa que en cada caso acoja la celebración del matrimonio, deban cumplir los contrayentes otro tipo de requisitos. Un ejemplo es, en el caso del matrimonio canónico, la exigencia del certificado del cursillo prematrimonial. Pero estos requisitos no tienen efectos civiles, sino que se trata únicamente de exigencias espirituales o religiosas.
Otra confusión muy común es pensar que solo cabe la nulidad canónica (cuando un matrimonio se ha celebrado en forma religiosa), pero no cabe la nulidad civil. Además, las personas suelen pensar que es inútil o ineficaz la nulidad civil teniendo la posibilidad del divorcio. Es preciso desmitificar estas dos ideas:

En primer lugar, todos conocemos la nulidad eclesiástica de matrimonios canónicos gracias a la repercusión que algunos casos han tenido en los medios de comunicación. No obstante, la nulidad civil es menos conocida, pero no por ello menos importante. La razón de ser de esta forma de disolución del matrimonio es, esencialmente, el error en la formación del consentimiento matrimonial. Es decir, es una opción bastante restringida, pues queda abierta tan solo para casos en los que una persona ha contraído matrimonio con otra basando su consentimiento en características o circunstancias que han sido erróneas, siempre que esas características o circunstancias hayan sido imprescindibles para tomar la decisión de contraer matrimonio. Y esto con independencia de que la forma de matrimonio haya sido civil o religiosa, porque puede ocurrir que no se obtenga la nulidad eclesiástica pero si pueda obtenerse la civil. En todo lo concerniente al matrimonio tenemos que tener muy claro que una cosa son los efectos que produce el matrimonio y si disolución cara a la sociedad en general, y otra cosa, los efectos que pueda desplegar frente a la comunidad religiosa.

La otra idea equivocada sobre la nulidad civil es la creencia de su inutilidad puesto que disponemos en nuestro sistema jurídico del divorcio. Lo cierto es que ambas son formas de disolución del vínculo matrimonial, pero tienen efectos y requisitos distintos. El divorcio no requiere la alegación de motivo alguno, el simple hecho de ausencia de voluntad de convivencia conyugal es suficiente. Sin embargo la nulidad sólo puede otorgarse cuando se cumplan determinados motivos, que como antes he dicho, hacen referencia al error en las cualidades de la otra persona. Respecto a los efectos de nulidad y divorcio, hay algunos comunes y otros que solo desplegará la nulidad. Entre los efectos comunes se encuentra la disolución y liquidación del régimen económico matrimonial, lo que comúnmente se conoce como el reparto de los bienes de la pareja. Dos efectos importantísimos suponen una gran diferencia entre nulidad y divorcio: mientras que el divorcio únicamente declara la cesación del vínculo matrimonial (es decir, dos personas se casaron y ahora ya no están juntos), la nulidad implica la declaración de que lo que aparentemente era un matrimonio en realidad nunca lo fue (se borra de todos los registros, es decir, estas dos personas nunca estuvieron casadas). El segundo efecto, ligadísimo al anterior, es lo relativo a la famosa, discutida e incluso odiada "pensión compensatoria", así como a una eventual pensión de viudedad. Vayamos por partes: respecto a la pensión compensatoria, consiste en una percepción de cierta cantidad de dinero a favor del cónyuge que, tras la separación o divorcio, queda en una situación de desequilibrio económico. La nulidad impide que nazca este derecho a pensión compensatoria, porque, como se ha dicho, la nulidad supone la inexistencia de matrimonio alguno desde un inicio, y si la pensión compensatoria nace de una situación de desequilibrio tras la ruptura matrimonial, si no hay matrimonio no hay desequilibrio. Respecto a la pensión de viudedad, muchas personas desconocen que, aunque estén divorciados del fallecido, tienen derecho a una pensión por el tiempo que han permanecido casados. Una vez más, la diferencia entre divorcio y nulidad influye de la misma manera que en el caso de la pensión compensatoria: la pensión de viudedad trae su causa de un vínculo matrimonial (aunque se haya roto), no puede surgir respecto de dos personas de las que se ha declarado la inexistencia total de dicho vínculo.

Podría seguir hablando sobre confusiones comunes y generales en torno al matrimonio y todo lo que le rodea, pero no terminaría de escribir en una semana. La conclusión que saco de todo ello es que creo que es muy necesaria un asesoramiento jurídico antes de contraer matrimonio, porque las personas que deciden casarse, en muchas ocasiones, tienen ideas preconcebidas sobre lo que pasará a partir de ese momento, y no saben que, con el debido asesoramiento, pueden evitar, modificar o prevenir muchos de los asuntos que creen que vendrán en el futuro.



Con la reforma del Registro Civil y la Ley de jurisdicción voluntaria ese asesoramiento lo darán, con toda seguridad, los notarios, por lo que las/los abogadas/os tendremos mucho menos trabajo, tanto antes como después del matrimonio. 

viernes, 4 de octubre de 2013

De un año gafe

2013, empezando así el año no me extraña que este siendo tan gafe.

Hoy siento que todo se vuelve en contra de mis planes, de mis previsiones. No se si sera el numero del año, si me ha mirado un tuerto, si me han echado mal de ojo o si es solo una mala racha. Sea lo que sea, que pase pronto por favor.

martes, 10 de septiembre de 2013

... de Miley Cyrus y el gran revuelo

En los últimos días Miley Cyrus está siendo objeto de numerosas críticas y comentarios por su actuación provocativa en una gala que se retransmitió por televisión, a lo que se le une el lanzamiento de su nuevo video musical en el que aparece en ropa interior y posteriormente desnuda. 

Y yo me pregunto qué tanto revuelo tiene que formarse por esto. ¿Se debe a que es una mujer? ¿A que es demasiado joven? ¿A que antes actuaba en Disney Channel interpretando a la idola de millones de niñas? ¿Cuál es el problema?

En primer lugar, no entiendo porqué se critica a esta joven por un baile que han protagonizado otras grandes estrellas, como JLo. Pero menos entiendo aún que se la critique a ella pero no al tío que tiene detrás y "que se deja hacer". Lo que se critica entonces qué es ¿la provocación en sí misma o que la provocación la haya propiciado una mujer? A mi todo esto me huele a convencionalismos e ideas preconcebidas sobre los roles que deben ocupar hombres y mujeres, sobre todo en lo que se refiere a las actitudes, aptitudes y comportamiento sexuales de cada sexo. 

En segundo lugar, y con respecto al vídeo musical, ¿qué tiene de malo un desnudo? Podemos criticar si el mismo viene al caso, si le da más fuerza interpretativa al tema musical, o no, o si se trata de un elemento utilizado solo para llamar la atención. Cualquier crítica acerca del papel del desnudo en el trabajo (siempre que fuera constructiva) me parece acertada, pero es que la gran mayoría de los comentarios son acerca del comportamiento de la artista como persona, descalificándola e incluso insultándola, o augurándole (casi deseándole) el fracaso.

Reflexionando sobre todo lo que está ocurriendo alrededor de Miley Cyrus,  pienso que quizá estas reacciones que desde mi punto de vista son desproporcionadas, no tendrán origen en su pasado.... y es que la artista ha sido niña Disney, ha sido una estrella infantil a la que millones de niñas seguían como ejemplo. Quizá lo que le asusta a la sociedad es conocer con anticipación la faceta sexual y provocativa de toda niña, de toda persona. Lo que me lleva una vez más a esa conclusión de que el pensamiento patriarcal sigue rigiendo, marcando, limitando, cada uno de los aspectos esenciales de las mujeres, y el sexual, por tratarse del más pudoroso, es el que causa más revuelo. 

Lo que realmente duele, al menos a mí, es que otra mujer, la directora de Vogue, haya tomado una decisión que no ayuda para nada a superar estas preconcepciones patriarcales de la sociedad, sino que ayuda a fortalecerlos. Y es que la mencionada señora descarta el reportaje que le hicieron a la artista, no solo de la portada de la revista, sino del contenido de la misma. Mientras las propias mujeres sigamos poniéndonos cortapisas, jamás alcanzaremos la plena libertad. 

Conste en acta que no soy seguidora de la cantante, pero sí soy una defensora convencida de los derechos de las mujeres. 

lunes, 2 de septiembre de 2013

Cansada de tirar del carro

Después de un largo mes de vacaciones parece que tengo mucho que contar... será porque he tenido tiempo para observar, pensar, analizar, reflexionar. 

Cansada de tirar del carro, sí. No me importa mover a la gente, organizar los planes, prepararlo todo, proponer qué podríamos hacer o a dónde podríamos ir. Pero a veces paro y me doy cuenta que si no fuera por mis mensajes cada cierto tiempo, si no fuera porque voy arrastrando yo el carro, haría tiempo que se habría estancado en el camino. Puede que sea porque tienen cosas mejores que hacer, puede que prefieran empujar otros carros... no lo sé, lo único cierto es que ésta está en "stand by". 

En muchas ocasiones me he dicho... déjalo, si verdaderamente les importa esto, algo harán. Pero pasan y pasan las semanas y no ocurre nada. Ni siquiera un mensaje. Y entonces el cansancio de tirar del carro se hace más patente aún, porque entiendes que para que vuelva a marchar vas a tener que armarte de paciencia y mucha fuerza de voluntad para seguir y seguir tirando de éste y de todos los demás. No solo tienes que entender que a nadie más le importa si anda o no, sino que además te sientes en el deber o la obligación de hacerlo funcionar... porque deben tener otras preocupaciones. 

A veces me dan ganas de gritar ¡yo también tengo otras preocupaciones!¡Y aún así sigo aquí empujando para que esto dure por mucho tiempo! Si no me ayudáis dejaré de hacerlo, yo también quiero descansar, y si se queda en la cuneta, yo no voy a sacarlo.... Pero nunca lo hago, es mi manera de ser. Pongo el grito en el cielo, me enfado, me decepciono, a veces lloro y otras paso totalmente del tema, pero al final siempre termino actuando igual. Me olvido de todo lo malo, y sigo tirando. 

Pero hoy no quiero ser yo quien mande el mensaje... a mí también me gusta recibir uno de vez en cuando interesándose por cómo me han ido las cosas, por cómo se me presenta la nueva etapa, cuándo voy a tener un rato para tomarnos un café o simplemente salir a dar una vuelta y pasear por la ciudad. A mí también me gusta que de vez en cuando suene mi teléfono y al otro lado sólo quieran escuchar cómo estoy. 

Hoy, cansada de tirar del carro he bloqueado el móvil más de 5 veces... a punto he estado de seguir empujando. 

domingo, 1 de septiembre de 2013

Siempre... y si?

Y si....? Seguro que más de una vez en la vida nos hemos preguntado qué habría pasado si... hubiéramos hecho determinada cosa, no la hubiéramos hecho, nos hubiéramos dejado llevar en determinado momento, hubiéramos traicionado nuestros principios, hubiéramos tomado otra decisión...

Nadie se salva de un "y si...?". Pero, ¿porqué ese "y si..." vuelve y vuelve a nuestras vidas constantemente? Sin esperarlo, de repente un día sucede algo que te hace pensar de nuevo en ese "y si...". Nunca abandonará nuestras vidas, porque si nos preguntamos qué habría pasado en esa situación, es porque esa situación nos importó de verdad, es decir, en realidad tuvimos dudas, momentos de flaqueza, de no saber qué hacer, de encontrarnos perdidos y no saber qué hacer, si hacer caso al angelito o al diablillo que llevamos dentro.

La vida está plagada de multitud de "y sis...", no los podemos eliminar por completo, porque siempre, ante cualquier decisión, tenemos al menos dos posibles caminos, cuando no más de dos. Hay decisiones más importantes que otras, por eso, hay "y sis..." más recurrentes que otros.

Yo tengo un "y si..." muy recurrente, demasiado, y no me gusta tenerlo, porque la decisión la tomé en su día, y cada vez que aparece el "y si..." es como si tuviera que volver a tomarla.

No puedo explicar de qué se trata... no me salen las palabras, o quizá tenga miedo de que, dejándolas fluir, afloren otros sentimientos. No lo se. ¿Quá pasaría si.... escribiera y escribiera lo que pienso sin más? No quiero saberlo... y ante este "y si..." tengo dos opciones, escribir o despedirme aquí y dejarlo. Ahora mismo decido dejarlo.

viernes, 30 de agosto de 2013

Las primeras impresiones

Todos nos formamos una primera impresión de cualquier persona a la que conocemos. Todos, sin excepción, nos imaginamos cosas acerca de ellos con la poca información que recibimos de su aspecto físico, su forma de hablar y de tratarnos. A mi nunca me han engañado esas primeras impresiones... suelo tener, por así decirlo, un sexto sentido, una especial sensibilidad para captar la forma de ser de las personas con las que me relaciono por primera vez. Y aunque tengo esto muy presente, siempre que tengo una mala primera impresión recuerdo aquél dicho: "las primeras impresiones engañan", y doy una y otra oportunidad. Quizá repetirme esa frase en mi cabeza provoca un exceso de confianza, una actitud positivamente predispuesta a fijarme solo en lo bueno y no enterarme de lo malo. No es algo nuevo el hecho de conocer a alguien de quien, en un primer momento, tengo sentimientos recelosos, pero que decido conocer y entablar una relación. Tampoco es nuevo, sino que es algo muy usual, que esa misma persona al final termine mostrando, no sólo a mí, sino a quienes tengo alrededor, su verdadera cara, su verdadera personalidad, que encaja claramente con la mala impresión que me llevé al conocerla. No obstante, y aunque me pasa siempre con las malas primeras impresiones, tampoco me arrepiento de conocer a esas personas, porque siempre me enseñan algo. De lo único que me arrepiento es de lo malo que puede traer para las personas que tengo a mi lado, porque no soy capaz de explicarles el porqué no termino de fiarme de alguien.

Últimamente me ha pasado algo así. Estas cosas tienen que pasar, no lo podemos evitar, todos nos encontramos con personas buenas y otras no tan buenas, o vamos a decirlo de otro modo, nos encontramos con personas con las que conectamos mejor y con otras no. Lo que me duele es no haber sabido leer determinadas intenciones. Tampoco estoy en disposición de afirmar que tales intenciones existían, quizá simplemente las cosas se han dado así. Pero incluso en ese caso, mi primera y mala impresión no se equivocó, porque lo que percibí fue egoísmo, falta de generosidad y de empatía.

Ahora ya está claro, y no solo por cómo se han desarrollado los acontecimientos hasta este momento, sino también por las reacciones que se han dado, que más de adultos, bien parece la reacción de un niño de 3 años enfadado con el mundo. Quien no tiene nada que ocultar, quien cree firmemente en lo que dice, no se esconde de nadie. Sólo quien cree o sabe que puede quedar en evidencia intenta salir por la tangente y dejar que pase un tiempo para que "se olvide" lo ocurrido, porque se sabe al dedillo que "se coge antes a un mentiroso que a un cojo".

Después de primeras impresiones nada equivocadas, y sobre todo, después de un mes de agosto difícil, me siento orgullosa, no solo de mi, si no de quien tengo a mi lado.


PD: Acabando Agosto, aquí hace unos días grises, fresquitos y lluviosos. Espero que este fin de semana, el último antes de empezar con la rutina, salga el sol y haga calor, para recargar las pilas y poder hacerle frente a "la vuelta al ruedo".

lunes, 5 de agosto de 2013

Reflexiones y buenas conclusiones

Este fin de semana ha sido un no parar. Un no parar físico y mental. 

He tenido la oportunidad de hacer planes con personas a las que hacía tiempo que no veía. Buenos ratos con buenas personas. Momentos alegres, divertidos, agradables y reconfortantes, porque aunque haya pasado el tiempo, seguimos igual, nuestras relaciones no se resienten y eso solo puede querer decir una cosa: que somos buenos amigos, que lo nuestro es de verdad. 

Pero además he tenido tiempo para reflexionar sobre acontecimientos recientes y no tan recientes, sobre cosas que pasan poco a poco y que sólo cuando tienes perspectiva temporal y puedes juzgarlos desde lejos y todas juntas... te das cuenta de lo que ha ido pasando. También he tenido tiempo para darme cuenta una vez más que las primeras impresiones no me engañan. 

He pensado mucho sobre mi y todo lo que me rodea. He reflexionado sobre todo lo que ha venido, y me he preparado para lo que puede venir. Me da igual. Porque las conclusiones que he sacado de todo esto es que hay quien está conmigo. No me lo dice todos los días, ni le hace falta, porque en los momentos realmente importantes hace algo, actúa... y los hechos son los que quedan, porque las palabras se las lleva el tiempo. 




Tengo muchas cosas más que contar, pero no quiero, porque ya conté y las cosas no cambiaron. Y porque si cuento volveré a lo que he querido dejar atrás, que es decepcionarme una vez y otra vez más con personas que ya me decepcionaron y que se que seguirán haciéndolo. Es por ello que un paso más para dejar de decepcionarme y terminar asumiendo cómo son y en qué lugar me tienen es no hablar más de cómo me hacen sentir. 

Sin más... dentro de toda la confusión de sentimientos, me quedo con los buenos momentos que paso con las personas buenas.